Presidente Chaves marca un giro histórico: Costa Rica se acerca a la derecha y rompe con la línea del PAC
La política exterior de Costa Rica atraviesa un cambio evidente. La administración de Rodrigo Chaves ha comenzado a trazar una ruta distinta, marcada por acuerdos de seguridad y una mayor cercanía con líderes de derecha en la región, en contraste con el enfoque de gobiernos recientes.
Durante las gestiones de Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado Quesada, la política exterior del país se caracterizó por el multilateralismo, el equilibrio diplomático y una fuerte apuesta por temas como derechos humanos, ambiente y hasta temas como el sector LGBIQ+ y aborto.
En ese periodo, Costa Rica mantuvo relaciones abiertas con distintos gobiernos, incluyendo figuras de izquierda en América Latina. Solís, por ejemplo, sostuvo encuentros con Raúl Castro y se reunió con el dictador Nicolás Maduro.
Por su parte, la administración de Carlos Alvarado también reforzó vínculos con países como Cuba y mantuvo una línea internacional enfocada en reuniones con figuras de izquierda, evitando colocar las alianzas de seguridad o colaboraciones en conjunto en el centro de su agenda.
Ese enfoque contrasta con el rumbo actual. El gobierno de Chaves ha dado señales claras de acercamiento a liderazgos como Nayib Bukele, especialmente en temas de seguridad, así como una mayor sintonía con sectores políticos de derecha en el continente.
Además, se observa una apertura hacia figuras como Donald Trump, Javier Milei y José Antonio Kast dentro del espectro regional, lo que refuerza la percepción de un cambio en las alianzas internacionales del país.
Más allá de las relaciones diplomáticas habituales, el elemento diferenciador es el peso que ahora tienen los acuerdos de seguridad y la afinidad ideológica en la política exterior, aspectos que no habían sido protagonistas en administraciones anteriores.
Así, Costa Rica pasa de una diplomacia tradicionalmente neutral y multilateral a un escenario donde las alianzas estratégicas y el posicionamiento político adquieren mayor relevancia, marcando un giro que redefine su papel en la región y que seguirá con el gobierno de Laura Fernández.



