La presidente Laura Fernández ordenó realizar una modificación presupuestaria para destinar ₡1.500 millones a la Cruz Roja Costarricense, con el objetivo de garantizar la continuidad de sus operaciones ante el riesgo de cierre o suspensión de servicios en varios comités del país por falta de recursos.
El anuncio se dio luego de que la institución advirtiera sobre dificultades financieras que podrían afectar su capacidad de respuesta a partir de diciembre. Fernández señaló que, aunque la Cruz Roja funciona bajo la figura de una asociación privada, su labor resulta esencial para la atención de emergencias y la asistencia a la población.
El Ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, confirmó que ya se realizó la modificación presupuestaria necesaria para trasladar los recursos. Desde el Gobierno indicaron que el dinero deberá ser ejecutado bajo los controles y procedimientos establecidos para el uso de fondos públicos.
Fernández también recordó que la Cruz Roja administra sus recursos de manera independiente y que el Poder Ejecutivo no define sus salarios, metas ni decisiones internas. Sin embargo, defendió la necesidad de encontrar una salida para evitar que la falta de presupuesto afecte servicios esenciales en distintas comunidades.
La medida busca dar oxígeno financiero a la institución y mantener activos los comités que habían advertido sobre posibles cierres por falta de fondos.



