La presidente Laura Fernández presentó los principales proyectos con los que la Caja Costarricense de Seguro Social busca ampliar y modernizar su infraestructura en los próximos años.
El plan contempla una inversión de ₡1,2 billones para hospitales, áreas de salud, EBAIS y nueva tecnología en diferentes puntos del país.
Durante la cadena nacional, Fernández hizo un recuento de las obras desarrolladas desde 2022 y aseguró que su administración mantendrá la continuidad de los proyectos. Entre los centros que destacó están los nuevos hospitales Monseñor Sanabria, en Puntarenas, y William Allen Taylor, en Turrialba, además de las áreas de salud de La Fortuna, Aguas Zarcas, La Unión de Cartago y Carrillo.
Pero una parte importante del anuncio estuvo centrada en lo que todavía está por venir. En Cartago, Fernández confirmó que el nuevo hospital continuará adelante y fijó junio de 2027 como la fecha prevista para iniciar el movimiento de tierras.
“El nuevo hospital de Cartago va porque va. Esperamos que el movimiento de tierra, que es lo que todos añoramos ver ya, sea el próximo junio del año entrante”, afirmó.
La inversión también contempla proyectos en otras provincias. Para Limón se mencionaron obras en el Hospital Tony Facio y una nueva área de salud en Talamanca. En Alajuela figuran una nueva área de salud en Barrio San José, el proyecto de Orotina-San Mateo y la ampliación del Hospital San Rafael.
En Puntarenas se contemplan nuevas áreas de salud en Cóbano y Garabito; Guanacaste tendrá un proyecto en Nicoya, mientras que en Heredia se desarrollan anteproyectos para ampliar la infraestructura sanitaria.
San José concentra algunos de los proyectos hospitalarios de mayor tamaño. Entre ellos se encuentra la Torre de la Esperanza del Hospital Nacional de Niños, además de torres especializadas para los hospitales Calderón Guardia, San Juan de Dios y México.
El plan no se limita a construir nuevos edificios. Fernández señaló que también se renovará tecnología utilizada por los profesionales de la CCSS para diagnosticar y atender pacientes, con el objetivo de aumentar la capacidad de respuesta del sistema de salud.
“Queremos que las personas encuentren mayor capacidad de respuesta cerca de sus comunidades”, señaló la presidente.
Fernández cerró la cadena defendiendo la continuidad de las inversiones y asegurando que el objetivo es que el acceso a los servicios no dependa de la zona del país donde viva una persona.



