El candidato presidencial del Partido Nueva República (PNR), Fabricio Alvarado, cuestionó duramente los resultados de la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), luego de que el estudio lo ubicara con apenas un 0,6% de intención de voto, una cifra que lo deja fuera de los primeros lugares en la contienda de cara a las elecciones del 2026.
En mediciones anteriores, el diputado y candidato presidencial había figurado entre los aspirantes con mayor respaldo. Sin embargo, el nuevo informe del CIEP lo coloca junto a candidatos de menor reconocimiento público, lo que ha generado sorpresa y cuestionamientos sobre la metodología aplicada.
“Los resultados de la encuesta del CIEP de la UCR no nos extrañan, siendo que todos en este país sabemos la inclinación y la cercanía que tiene la UCR con la izquierda. Cuando usted ve los porcentajes que tienen los candidatos de esa línea, como Liberación Nacional, el Frente Amplio o la coalición donde está el PAC, eso lo confirma, y ha sido histórico”, manifestó Alvarado.
El candidato agregó que, en los últimos años, “muy pocas veces” ha aparecido bien posicionado en estudios del CIEP, y sostuvo que existen otras encuestas serias y públicas que lo colocan entre los primeros lugares, e incluso en una eventual segunda ronda.
“Nosotros seguimos trabajando, más allá de cualquier encuesta que nos posicione bien o mal. Seguimos enfocados en llegar a la segunda ronda y ganar las elecciones, que es lo que nos interesa”, afirmó.
Alvarado también criticó lo que calificó como “el afán de algunos medios de comunicación” por presentar el estudio del CIEP-UCR como la encuesta más representativa del país, cuando —según dijo— “hay otras encuestas serias, con trayectoria y resultados completamente diferentes”.
El CIEP-UCR defendió la validez de su metodología, basada en entrevistas telefónicas a 1.333 personas entre el 6 y 15 de octubre, con un margen de error de ±2,7 puntos porcentuales. No obstante, los resultados han reabierto el debate sobre la credibilidad y neutralidad de las encuestas políticas en Costa Rica, especialmente a medida que se intensifica la campaña electoral del 2026.



