Estrategias de la oposición dividen al electorado y fortalecen al oficialismo
Hace unos días se llevó a cabo un antidebate entre varios candidatos de progresistas, un encuentro que, más que confrontar ideas, evidenció cómo la oposición termina dividida mientras intenta ganar terreno frente al oficialismo. Algunos se compaginaron para atacar al gobierno y se mostraron como amigos ante la audiencia.
No es la primera vez que ocurre. Los candidatos han tenido al menos tres oportunidades públicas donde, según los observadores, se han mostrado cercanos: un streaming conjunto y hasta un momento donde compartieron una cerveza en un carro. Estas acciones parecen más de camaradería que de competencia política real.
Mario Quirós, analista político, señala que “cuando los veo en estos espacios… el mensaje que quieren dar me queda un poquito confuso de a quién le quieren hablar”. Para él, este tipo de encuentros no clarifica la oferta política, sino que difumina los perfiles de los candidatos.
El especialista apunta ejemplos concretos: “Pongo el ejemplo de Don Álvaro Ramos… su discurso se dirige más al mismo perfil de personas que hoy apoya a Doña Laura. Personas mayores, de zona media urbana y zona rural, entonces de ahí me queda un poquito de confusión”.
En términos estratégicos, Quirós asegura que este comportamiento solo refuerza la canibalización de votos entre ellos: “Cuando no se ha consolidado una verdadera candidatura anti-continuismo… esto lo que hace más bien creo que es seguir fomentando la canibalización de votos entre ellos y de eventuales apoyos”.
Los números parecen darle la razón. Según el analista, mientras Doña Laura logró convencer 8 de cada 10 indecisos, los demás candidatos solo se repartieron dos. “Lo que ven con esto es a todos muy parecidos, entonces la oferta por ese segundo lugar se diluye mucho y como hemos visto, los números así lo dicen”, concluye Quirós.
Las últimas encuestas reflejan la teoría de Mario pues estos candidatos están entre un 3% y un 6%.



