De denunciar “torturas” en Costa Rica a una de las cárceles más duras de Nueva York: el posible destino de “Macho Coca”
Gilberth Bell Fernández, alias “Macho Coca”, abandonó Costa Rica quejándose de las condiciones que enfrentó durante su permanencia en Alta Contención.
Antes de ser extraditado, aseguró que había sufrido supuestas “torturas”, cuestionó la alimentación y atención médica que recibía e incluso afirmó que su salud mental se había deteriorado.
Bell llegó al extremo de agradecer su traslado hacia Estados Unidos. “Le doy gracias a los Estados Unidos que me está llevando de este país, me están salvando mi vida”, manifestó en el video difundido por la Fiscalía antes de concretarse su extradición.
Sin embargo, el panorama penitenciario que podría encontrar en Nueva York está lejos de ser cómodo.
“Macho Coca” pasó de quejarse de supuestas torturas a ser requerido por la justicia estadounidense para enfrentar un proceso por presunto narcotráfico ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde podría entrar en una de las cárceles más temidas en suelo estadounidense.
Aunque todavía no se ha confirmado en qué centro permanecerá recluido, el estado de Nueva York cuenta con tres centros penitenciarios federales operativos principales bajo la Oficina Federal de Prisiones: MDC Brooklyn, FCI Otisville y FCI Ray Brook.
Entre ellos, el Metropolitan Detention Center de Brooklyn aparece como una posibilidad por su ubicación en la ciudad de Nueva York y su uso para mantener detenidos que deben comparecer ante tribunales federales en Manhattan. En ese mismo centro está recluido actualmente Nicolás Maduro, quien también enfrenta un proceso federal en Nueva York.
El contraste con las quejas de Bell Fernández en Costa Rica resulta particularmente llamativo por los antecedentes del MDC.
El centro penitenciario ha enfrentado durante años cuestionamientos por violencia, condiciones insalubres, problemas de calefacción y deficiencias en la atención de los reclusos. Abogados que han representado a personas recluidas allí han llegado a describir las condiciones como “el infierno en la tierra”.
Las condiciones pueden ser todavía más restrictivas para detenidos considerados de alto perfil o que requieren medidas especiales de seguridad. Expertos consultados por Reuters explicaron, por ejemplo, que Maduro podría permanecer hasta 23 horas diarias en su celda, con contacto limitado con otros internos y estricta vigilancia.
Antes de abandonar Costa Rica, “Macho Coca” describió Alta Contención como una “prisión de tortura”. Aseguró haber perdido 45 kilos, pasar periodos sin luz, recibir alimentación insuficiente y sufrir constantes interrupciones durante sus horas de sueño.
Ahora, Bell Fernández deberá enfrentar la justicia federal precisamente en Nueva York y podría terminar recluido temporalmente en el MDC de Brooklyn, aunque hasta el momento no existe confirmación pública de que ese sea el centro asignado para su detención.
De concretarse su ingreso, “Macho Coca” pasaría de denunciar las condiciones penitenciarias costarricenses a uno de los centros federales estadounidenses con mayor historial de cuestionamientos por sus duras condiciones, y al mismo complejo donde actualmente permanece Nicolás Maduro.






