El Estadio Nacional vivió este sábado una de sus jornadas más multitudinarias de fe y adoración, con la participación de cerca de 60 mil personas en la Cruzada Nacional de Esperanza por Costa Rica.
Familias provenientes de distintos puntos del país llenaron las graderías y la gramilla para ser parte de un encuentro gratuito de música, oración y predicación cristiana, organizado por la Iglesia Cristiana Redimida de Dios (RCCG), con el apoyo de la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC).
La música tuvo un lugar especial durante la noche. Tercer Cielo hizo cantar al público con temas que han marcado su trayectoria, entre ellos Como si fuera mi último día, y cerró su presentación con Creeré, acompañados por miles de voces desde las graderías.
Más adelante llegó uno de los momentos centrales de la cruzada con la participación del pastor Enoch Adeboye, supervisor general de la Iglesia Cristiana Redimida de Dios. Durante su mensaje, miles de personas respondieron al llamado de entregar sus vidas a Jesucristo.
“Esta noche hemos visto algo verdaderamente extraordinario. Miles de personas reunidas con un mismo propósito, familias enteras buscando a Dios y una respuesta multitudinaria al mensaje de salvación”, expresó Ronald Vargas, presidente de la Federación Alianza Evangélica Costarricense.
La jornada también contó con la presentación de Averly Morillo, quien interpretó varios de sus temas más conocidos. Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando invitó a una niña a subir al escenario para cantar junto a ella durante Estoy convencido, una escena que fue recibida con aplausos por el público.
Para el pastor Bayo Fadugba, coordinador del evento por parte de RCCG, uno de los principales objetivos de la actividad fue que cualquier familia pudiera asistir y escuchar el mensaje, sin que el aspecto económico representara una barrera.
“Lo más importante para nosotros es que miles de personas pudieron escuchar un mensaje de esperanza y experimentar el amor de Dios”, manifestó.
La cruzada también reunió a delegaciones internacionales de la Iglesia Cristiana Redimida de Dios y representantes de organizaciones evangélicas nacionales, en una noche que combinó música, oración y momentos de reflexión espiritual.
Con una asistencia preliminar cercana a las 60 mil personas, la Cruzada Nacional de Esperanza cerró dejando imágenes de miles de asistentes cantando, orando y unidos alrededor de un mismo mensaje de fe y esperanza.
“Cuando trabajamos juntos podemos llevar un mensaje de fe a miles de familias. Nuestro anhelo es que esta noche no sea solamente un recuerdo, sino el inicio de una transformación espiritual que alcance a las comunidades de todo el país”, concluyó Vargas.



