El candidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, incluyó en su plan de gobierno una propuesta que busca eliminar la cisgeneridad y la heterosexualidad como normatividad en el país, un planteamiento que ha despertado preocupación por su carácter radical y por el impacto que podría tener en la estructura social y educativa de Costa Rica.
En el documento oficial del partido se lee:
“Desde el Frente Amplio reafirmamos nuestro compromiso de acabar con la cisgeneridad y heterosexualidad como normatividad. Para nuestra formación, la naturaleza de los Estados modernos se condensa en garantizar el bienestar y potenciar la agencia de las personas, sin distingo.”
El texto refleja una visión que pretende redefinir las bases sociales y culturales del país, eliminando las referencias tradicionales al género y a la estructura familiar natural bajo el argumento de promover la igualdad. Sin embargo, la propuesta plantea interrogantes sobre sus posibles efectos en la educación, la identidad y la comprensión biológica del ser humano.
En el marco de una campaña política, esta posición de Robles podría interpretarse como una apuesta ideológica que busca reconfigurar los valores sociales y culturales del país, generando debate sobre el rumbo que Costa Rica debería seguir en materia de identidad, formación y principios familiares.




